Día de recogimiento. Iniciamos con un retiro espiritual que nos invitó a contemplar la misericordia de Dios y el perdón.
Vigilia Pascual: Por la tarde, celebramos la Vigilia Pascual en el exterior del templo en Puerto Williams. Bendijimos el fuego que nos acompañó en la celebración a través del Cirio Pascual. Cada uno recibió ese fuego con el canto del Pregón Pascual. Luego, con las lecturas, celebramos la victoria de Cristo sobre la muerte. Renovamos nuestro compromiso bautismal y vivimos la alegría de la resurrección. ¡Aleluya! Cristo ha resucitado, ¡verdaderamente ha resucitado!